martes, 3 de junio de 2008

Medidas anunciadas por Bachelet no detendrán el paro de los camioneros

Disconformidad pasa por la no eliminación del impuesto específico a las bencinas.
Indiferente ante los anuncios realizados por la Presidenta Michelle Bachelet, en cuanto a la inyección de mil millones de dólares que se destinarán al fondo de estabilización de los combustibles y al aporte de US$250 millones a Enap, se mostró el presidente de la Asociación de Dueños de Camiones de Malleco y Cautín, José Villagrán, quien además ratificó la realización del paro contemplado para el día de hoy.
quejas
"No quedamos para nada conforme con lo anunciado por la Presidenta Bachelet. El proyecto para inyectar recursos al fondo de estabilización tiene que ir al Senado, pasar por una comisión y se puede demorar uno o dos meses, y nosotros no queremos seguir esperando, ya que necesitamos soluciones concretas, pero ahora. Es por ello que el paro de mañana (hoy) va sí o sí, y ya ha sido ratificado por la directiva nacional. En el fondo no queremos cosas a futuro, debido a que tenemos que vivir el presente como todas las personas, lo cual se hace cada día más difícil", aseveró José Villagrán.
Las demandas de los transportistas hacen relación a la eliminación de forma definitiva del impuesto a los combustibles. Además, solicitan contar con una tarifa plana durante 180 días.
"Nosotros ya no podemos seguir trabajando en estas condiciones, donde la mayor parte de las ganancias se van en adquirir combustible. Por eso lo que solicitamos es que se elimine el impuesto a los combustibles, ya que aparte de los perjuicios económicos que trae consigo su funcionamiento, el uso que el Gobierno le ha dado a los dineros que genera, ha sido utilizado de muy mala manera, ya que se dijo que iría en directo beneficio de las carreteras, para arreglarlas, pero éstas están en muy malas condiciones, lo que también nos genera pérdidas y continuamente debemos estar cambiando neumáticos y repuestos. Lo otro que deseamos es que exista una tarifa plana de al menos 180 días para no vivir con la incertidumbre de no saber si en una semana subirá o bajará el combustible", explicó Villagrán.
medidas
La Presidenta Michelle Bachelet dijo al mediodía de ayer que la inyección de US$1.000 millones adicionales al Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles, permitirá una baja de los precios del diésel, la bencina y la parafina. Esto significará una rebaja de $50 en el precio de las gasolinas, que se verá reflejado en el corto plazo. Además, la Mandataria informó que paralelamente se destinarán US$250 millones para capitalizar la Empresa Nacional del Petróleo (Enap).
Bachelet, al momento de anunciar esta última medida, dijo: "Nunca el valor del petróleo había alcanzado los valores actuales. Hace un año el precio del petróleo se encontraba en torno a los US$65 el barril. A principios de este año, ya comenzaba a empinarse cerca de los US$100 y hoy se encuentra sobre los US$125. En este contexto el Fondo de Estabilización del Precio de los Combustibles ha jugado un rol clave durante el presente año reduciendo de manera significativa los precios".
La cuota de pesimismo vino cuando puntualizó que los chilenos: "Deberán aprender a vivir con costos más altos", debido al mismo panorama que se vive y que se grafica en sucesivas alzas que tienen como principal argumento la inusitada alza del petróleo.
energía
En materia energética, Bachelet señaló que el Gobierno buscará fortalecer la exploración de combustibles, potenciando nuevas fuentes e incentivando la producción de biocombustibles. En este último punto La Araucanía tiene mucho que decir, ya que es en esta región donde se concentra la mayor producción de raps, que es la materia prima del anhelado biocombustible.
Por último, la Mandataria indicó: "Apagaremos los problemas, buscaremos soluciones a las dificultades y actuaremos con responsabilidad, sabiduría y de acuerdo a la realidad del país, apoyando sobre todo a quienes más han sufrido con las alzas que nos han golpeado".
Por Rodrigo Salas V.

lunes, 2 de junio de 2008

Casi seis mil personas viven en campamentos

Según el anuncio presidencial, al 2010 todos deben estar erradicados.

La dura y triste realidad presentada ayer en las páginas del Diario Austral donde convivimos un día completo con familias del campamento Recabarren no sólo permitió palparse del frío y hambre que viven los habitantes del campamento, sino de cómo el progreso y las políticas del Gobierno no han permitido solucionar un problema tan dramático.
En la región existen 35 campamentos según da cuenta un estudio de la fundación Un Techo para Chile, de ellos 12 están ubicados en Temuco, lo que implica a nivel regional que más de mil 400 familias viven actualmente bajo la condición de pobreza. O sea, aproximadamente 5.600 personas.
La situación es tal que un número importante de los habitantes de campamentos no cuenta ni siquiera con servicios básicos para soportar con algo más de ayuda el frío y el hambre.
Sin embargo, el anuncio de la Presidenta Bachelet fue claro y de aquí al año 2010 no deberían haber campamentos y las familias ya deberían estar viviendo en condiciones humanas en el Bicentenario.
POLÍTICAS
Según contó el director regional del Serviu, José Luis Sepúlveda, durante estas semanas se ha estado trabajando en poder catastrar a todas las familias que actualmente viven en campamentos para de esta manera comenzar la erradicación de las familias.
De acuerdo a lo argumentado por el director el objetivo es que las familias en el Bicenternario estén con subsidio o ya viviendo en sus nuevas casas. .."La idea es siempre erradicar a las familias porque hay una cantidad importante de UF disponibles para ello. Por lo mismo estamos trabajando con un equipo del ministerio para que el proceso ocurra de la mejor manera, ya sea a través de la construcción de viviendas en el mismo lugar donde actualmente viven o bien con el trasladado de familias", dijo Sepúlveda.
La autoridad agregó que a la fecha las familias que viven en campamentos es seis veces menor que el año 2000 gracias a programas como Chile Barrio.
Respecto a las críticas en que los pobladores aseguraban que el problema de trasladarse a una nueva población es la inseguridad y la falta de redes sociales que cuentan en sus campamentos, el director dijo que los importante es evitar que se siga viviendo en condiciones de vulnerabilidad y que el trabajo de las organizaciones es fundamental. "Lo que ocurre es que para construir una nueva población deben haber más de 90 familias y como son campamentos pequeños hay que reunir a un grupo importante. Acá la prioridad es sacar a la gente", finalizó.

Por Tania Márquez
Fotos Oscar Ravanal

sábado, 31 de mayo de 2008

El verdadero significado de la palabra “frío”

Una historia que se convierte en pesadilla durante las noches de invierno.

Aún es posible sentir el frío como cala cada parte del cuerpo. Da lo mismo si la puerta está abierta o cerrada. La nula impermeabilidad de la mediagua da como resultado el terrible ambiente. La única solución es dormirse temprano. Así se siente el cuerpo más tibio y de paso se evita que el hambre genere una brutal desesperación.
Esta es la realidad que viven cerca de mil familias temuquenses en los llamados campamentos y el Diario Austral se internó en uno de ellos. Eso, en una de las noches más crudas de lo que va del año. El escogido fue el Recabarren, pero no sólo fue una visita. Vivimos y sufrimos lo que es el frío —casi cero grados esa noche— y la desesperación. También la incomodidad y la frustración, el cómo vestirse, cómo ir al baño. En definitiva, cómo soportar el crudo invierno sumado a la pobreza extrema.
La mediagua escogida fue la de Margarita. Ella cría sola a sus tres hijos (de entre uno a 12 años de edad).
Ella vive sólo de los subsidios del Gobierno que le permiten reunir cerca de 46 mil pesos mensuales. Con esta plata trata de sacar adelante a sus hijos y su vida.
Con este dinero debe comprar alimentos, vestirse a la familia y en realidad sobrevivir. Cuando el precio de todo sube el subsidio... no aumenta.
"Yo he querido trabajar pero el problema es que mi hijo, en el jardín, se enferma mucho. Los otros niños van a la escuela así que están bien. Con este poco dinero vivo y me las arreglo, aunque con los precios ahora sí que pasamos hambre y frío", cuenta Margarita, quien sólo tienen 31 años, ocho de los cuales los ha pasado en el campamento Recabarren.
En el lugar hay un largo pedazo de madera que está introducido a la mitad en una pequeña salamandra. Hay dos sillas, ambas húmedas donde comparte una taza de agua caliente. Sus hijos salen a jugar y el más pequeño se le cuelga del brazo, mientras intenta mantener su casa ordenada aún en pobreza.
Todo está húmedo, todo está mojado. Desde la ropa de los niños hasta las tapas de la cama y se nota. Cada espacio de la casa es transgredido por las bajas temperaturas. "Igual yo prefiero la lluvia que el frío, porque esto es insoportable", reflexiona resignada.
Con sus manos destruye un cerco de madera para que así el fuego no se apague.
A las ocho de la noche los niños han llegado a su casa después de jugar. Sus zapatos están mojados y ellos felices se dirigen al televisor a ver la teleserie de moda. Cerca de las nueve la pesadilla se profundiza. Repentinamente la temperatura comienza a bajar y el fuego a apagarse. La mujer dice que no puede mantenerlo más, que prefiere dormir y no gastar leña, pues también le sirve para hacer comida y no hay plata para comprar más de un palo al día.
Es tanto el frío que es necesario ponerse de pie para no congelarse los pies. Un cigarrillo es una buena compañía, pero afuera la neblina se mezcla con el insoportable humo de las estufas temuquenses. Los niños de las otras mediaguas ya no salen de las casas para no entumirse.
La horas se pasan conversando, pero cuando son un poco más de las 10 de la noche y no hay ni siquiera una braza para calentarse, no queda otra que ir a dormir. Nadie soporta el frío. Nadie.
Por Tania Márquez Kacic